Declara "El Bofo" dos horas ante justicia argentina por escupitajo
El delantero de las Chivas de Guadalajara, Adolfo "Bofo" Bautista declaró durante dos horas en una Fiscalía argentina por el escupitajo que el año pasado le lanzó el ex entrenador de Boca Juniors, Jorge Benítez.
Buenos Aires, 19 de julio, 2006.- El delantero de las Chivas de Guadalajara, Adolfo "Bofo" Bautista, declaró durante dos horas en una Fiscalía argentina por el escupitajo que el año pasado le lanzó el ex entrenador de Boca Juniors, Jorge Benítez.
Al salir de las oficinas del Ministerio Público, Bautista aseguró que el caso ya quedó cerrado para él, aunque se negó a aclarar si se le impuso una multa, sanción o si acudió en calidad de testigo o de imputado por algún delito.
"Ya está todo arreglado, vine a responder a la notificación que me dieron en el aeropuerto y ya, me sorprendió, pero tenía que venir, yo no sabía que iba a tener que hacerlo", señaló.
La víspera, el "Bofo" llegó a Buenos Aires como parte de su equipo Chivas de Guadalajara que mañana jueves buscará un triunfo ante Vélez Sarsfield para pasar a la semifinal de la Copa Libertadores.
Apenas pisó suelo argentino, el jugador fue notificado para presentarse ante una fiscalía que investiga el escándalo desatado el 14 de junio de 2005, durante un partido por semifinales de la Copa Libertadores entre Chivas y Boca Juniors.
Ese encuentro tuvo que ser suspendido luego que Bautista y Martín Palermo se agredieron mutuamente dentro de la cancha, lo que provocó su expulsión, y mientras "Bofo" iba camino a los vestuarios, recibió un escupitajo del técnico Benítez.
El clima de violencia que primó en el partido originó, además, que un aficionado entrara a la cancha para tratar de golpear al jugador mexicano.
De hecho, el próximo 19 de agosto comenzará un juicio contra Jorge Benítez, quien podría ser sancionado con un arresto de ocho días y la suspensión de un año para ejercer como director técnico.
Adolfo Bautista, quien se presentó ante el fiscal Martín Lapadú acompañado por Mariano Varela, secretario técnico de las Chivas, tuvo que repetir su versión del incidente.
Aseguró que para él ya estaba todo olvidado desde antes, y garantizó que más allá de la sorpresa por el citatorio, el caso no afectará su rendimiento para el decisivo partido de mañana jueves.
"Vengo con la mentalidad de ayudar al equipo y pasar a la siguiente ronda, hay que tratar de concentrarnos sólo en el partido, estoy tranquilo, pero ya estaba tranquilo desde hace cuanto", señaló.

