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El Larguero


El beisbolista que jugó con un sólo brazo en las grandes ligas

Una gran historia de inclusión deportiva!: Esta es la historia del pelotero que consiguió su sueño pese a una diferencia física notable.

El beisbolista que jugó con un sólo brazo en las grandes ligas

Una de las historias más conmovedoras, increíbles y motivantes dentro del béisbol, es la de Peter Gray, un pelotero que jugó en las Grandes Ligas a pesar de sólo tener un brazo.

En 1915, en un pueblo de Pensilvania nació Peter J. Wayshner, sin pensar que al paso de los años un incidente le cambiaría la vida. A la edad de 7 años el pequeño Peter tuvo un accidente automovilístico y por desgracia perdió el brazo derecho.

Hay muchas versiones acerca de la forma en la que paso el accidente, Gray no pudo recordar con exactitud como sucedió, pero la historia más cercana es que se cayó de un camión y su brazo quedo atorado en los radios del mismo. Lamentablemente no se pudo hacer algo por él y el brazo tuvo que ser amputado por encima del codo.

Las ganas que Peter tenía de jugar béisbol eran muchas, así que aprendió a lanzar y batear con solo un brazo. Durante muchos años fue víctima de malos tratos y rechazo por parte de algunos compañeros y rivales.


foto: Google images

En 1944 fue nombrado como Jugador Más Valioso de la Asociación Sureña, por sus números registrados jugando en las Ligas Menores. Un promedio de bateo de .333 y 63 bases robadas en esa campaña lo hicieron acreedor del título.

Para el siguiente año, en 1945 el sueño de Peter se hacía realidad, llegar a las Grandes Ligas. Debido a que los grandes jugadores se habían ido a la Guerra y se necesitaba cubrir posiciones en los equipos, la oportunidad le fue otorgada. Fue el equipo de St. Louis Browns (ahora los Orioles de Baltimore) quienes adquirieron al especial pelotero.

A sus 30 años y con el número 14 en su camisola, jugó cubriendo los jardines del equipo durante 77 juegos, tuvo 234 turnos al bat, conectó 51 hits y anotó 26 carreras.


foto: Google images

Era admirable la forma en la que pasaba la pelota del guante a su mano tan rápido. A pesar de su gran esfuerzo no logró convencer a los directivos de su equipo por lo que no fue convocado para la siguiente temporada. Aun con solo una temporada en Grandes Ligas, su nombre quedó registrado en la historia del béisbol internacional, un gran ejemplo de inclusión en el deporte.